Tengo miedo de abrazarte porque siento que te molesto. Querías irte, o sea, no estar acá incluye no ser abrazado por mi y si querías no estar acá, no sé cómo recibirías un abrazo mío.
Tengo miedo de preguntarte por qué te quedaste, por si lo tomás como pelea o como que te estoy echando, cuando simplemente quiero saber. Tengo miedo de asumir que te quedaste por paja, porque es tarde, porque no querés gastar en remís y que no sea por eso. También tengo miedo de asumir que te quedaste para estar conmigo y que no sea por eso. Aunque igual no estás conmigo. Igual te lo iba a preguntar, porque me pone nerviosa. Pero tengo miedo de hablarte incluso, no me banco y siento que después de todo esto vos menos, que no tenés ganas de escucharme y menos con una pregunta que podés malinterpretar. Pensé en preguntarte por wsp, pero me dio miedo que te moleste que sea tan imbécil de hablarte por wsp teniéndote al lado.
Te preguntaría si te molesta que haga algo o todo de eso que dije, pero tengo miedo de que la misma pregunta te moleste, porque solés decir que no te molesta nada, pero es que es tan difícil creer eso al menos en momentos como este.
Así que básicamente quiero abrazarte, quiero preguntarte y no voy a hacer nada.
Sé bienvenido al paraíso del olvido, al rincón de las ilusiones rotas, de los recuerdos perdidos.
viernes, 25 de mayo de 2018
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