Sé bienvenido al paraíso del olvido, al rincón de las ilusiones rotas, de los recuerdos perdidos.
sábado, 2 de diciembre de 2017
Paréntesis
Una pausa a mi depresión. Lo único que me hace bien y qué bien me hace.
Todos los días estoy a prueba entre él y mis impulsos sin motivo, y aunque la cagué un millón de veces ya aprendí a parar, a proponer cosas, a hablar sin tirar palos. Sigo aprendiendo a pensar antes de hablar, a veces me sale y a veces no. Sigo aprendiendo a dudar antes de afirmar, a preguntar antes de suponer. A cuestionarme las situaciones antes de enojarme y hablar. A decir las cosas de buena manera aunque esté nerviosa, y aunque tenga razón o motivo.
Son cosas obvísimas, no? Pero soy una pelota de nervios y nunca pude frenar ni un segundo antes de actuar, y la gente que me quiso de forma rara me dejó pasar todo, me dio todo en bandeja. Nico no, Nico se enoja de verdad, se cansa de verdad, se va de verdad. Y así me frena de verdad, me choco de verdad, me asusto de verdad y aprendo.
Ojalá me perdone por todo lo que hago mal. Yo voy a estar eternamente agradecida y en serio, no es un "para siempre" por los loles, es un para siempre real, porque todo lo que aprendí y sigo aprendiendo con él y gracias a él me va a servir por el resto de mi vida.
Ojalá esto dure tanto como para poder disfrutarnos cuando yo ya sea una persona normal. Sé que voy a serlo algún día, pero espero llegar a compartirlo con él. Me encantaría y él merece esa versión mía, ya que a pesar de enojarse, hartarse e irse, también me aguanta, me perdona y vuelve.
Más allá de que ahora estoy enamorada y que ahora lo amo, es en serio una de las mejores cosas que me pasó en la vida. No voy a renegar de haber escrito esto en un futuro, pase lo que pase.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario